domingo, 4 de abril de 2021

Más de cien contenidos en Patreon


jueves, 7 de enero de 2021

Abro mi Biblioteca Oculta


La Biblioteca Oculta funciona por una microsuscripción de 3 euros + IVA al mes.

Comprende: artículos, reportajes, relatos, podcasts, fotografías, vídeos vídeos y streaming en directo.

Cada semana se renuevan dos de los contenidos.

Sea cual sea el número de suscriptores, me comprometo a mantenerla durante 1 año.

La puedes encontrar en:

sábado, 26 de diciembre de 2020

El cajón de la memoria


Una vieja foto de 1954 en la capilla de mi escuela: la Academia Lumen. 
Una canción, "Baldufa de la Portaferrissa" de 1980, grabada años después en el piso de la calle Casanova de Barcelona. 
Y un sueño que me impactó y lo juntó todo.

La memoria no borra nada.

Simplemente lo guarda en un cajón.

jueves, 17 de diciembre de 2020

ES VEDRÀ: AHORA QUE HAS VISTO LOS DRAGONES

Conocí Es Vedrà durante un sueño. Cuando escribía el guión de "Hyemis". En 1973, al visitar por primera vez Ibiza y Formentera me dejó estupefacto. Lo divisé desde la barca: "¡Era el paisaje de mi sueño!".

Años después, llegué hasta Cala d'Hort y lo admiré de cerca. Llené toda una libreta de postales y dibujos. Convencido de que era un lugar sagrado.

En 1990 lo recorrí en parte y lo admiré de cerca.

Era efectivamente un solar mágico, apreciado desde la antigüedad hasta los tiempos hippies.

Hoy se ha convertido en escenario de esas puestas de sol multitudinarias. Más profano, pero no ha perdido por eso su poder.

Porque allí siguen saliendo los dragones...




lunes, 7 de diciembre de 2020

HISTORIAS DE CHIMENEA, UNA EXPERIENCIA EN "STREAMING"

Las circunstancias sanitarias y sociales de este año nos han cambiado la vida. Y han alterado sobre todo nuestra forma de relacionarnos con los demás. 
Los que nos hemos dedicado últimamente a las iniciativas de grupo, hemos visto como las limitaciones nos impiden seguir adelante. Por eso había que inventar nuevas alternativas.
Durante tres semanas hemos programado unas "Historias de Chimenea" por "streaming", a través de

 


Instagram (@carlosgarridotorres). De esta forma, la gente podía seguir en directo la explicación de la historia, de unos 30 minutos, y después esta queda archivada en el canal para que otros la puedan visitar.
Como tantas otras cosas, no dejan de ser tentativas para adaptarse a circunstancias diferentes. Y seguir manteniendo el contacto y también continuar con el trabajo de la divulgación.
Ayer, domingo día 6 de diciembre de 2020 emitimos la última de estas tres historias.
Está por ver si allí hay un camino, o se trata de iniciativas esporádicas.
Pero en todo caso, allí están.
Con ese fondo de la chimenea y la máxima cercanía que puede permitir internet y el directo.
El futuro dirá...

jueves, 7 de mayo de 2020

LLUCALCARI, LAS PIEDRAS HABLAN





A finales de los 80 la costa de Llucalcari era todavía un lugar fuera del tiempo. Solo el hotel Costa d'Or y unos cuantos devotos gozaban de su belleza.

Yo aprovechaba para buscar rocas locas. Piedras con cara, ojos, boca y sobre todo expresión.

Y encontré una legión. Ahora he reunido estas "rocas que hablan" en un drawfolio. Y cuento la historia en un podcast.

Son estos:


lunes, 6 de abril de 2020

VIAJE A LOS 18 AÑOS



En el mítico 1968, me dedicaba a escribir canciones febrilmente junto con mi amigo Federico Gracia. Éramos unos adolescentes con ganas de cambiar el mundo y nuestra vida. Y aquellas canciones, que no llegaron a ningún sitio, han pervivido todos estos años, como un germen profundo. Algo que te explica a ti mismo.
A veces conviene viajar al pasado y escuchar a tu Yo de otro tiempo.
Tiene muchas más cosas que decirte de lo que piensas.
Esta es a grandes rasgos la historia:


lunes, 23 de marzo de 2020

"PRIMVS", UNA VOZ DEL PASADO



En el año 2004, coincidiendo con una estancia en la residencia del yacimiento grecoromano de Empúries, el sol me reveló una sorpresa. Un nombre escrito en la muralla romana: "Primvs".

Sorprendentemente, nadie se ha preocupado en estudiarla ni protegerla.





sábado, 21 de marzo de 2020

LOS FANTASMAS DEL LAZARETO

 


En estas circunstancias actuales de pandemia y confinamiento, nada mejor que recordar como fueron en otro tiempo las temidas cuarentenas. Nada parecido a lo que ahora realizamos en nuestras casas.


  En el 2017 escribí un monólogo titulado "Los fantasmas del Lazareto", utilizando historias reales y testimonios de aquellos tiempos en que muchas navegaciones acababan con una cuarentena. Se representó en el Lazareto de Maó, interpretado por Josep Mercadal.

  Hoy he querido rescatarlo, con una lectura algo apresurada teniendo en cuenta las circunstancias. Lo he traducido del catalán mientras lo leía, lo cual origina algunas imperfecciones que espero sean disculpables.

  Pero he querido recrear aquella atmósfera y escenario imponentes del Lazareto. Donde tanta gente sufrió y algunos quedaron para siempre.

  Hubo lazaretos en todas las Islas. Pero el más moderno de su tiempo fue el de Maó.
 
 Y ahí sigue, como un testimonio de la lucha contra la enfermedad. El audio dura algo más de media hora.
  Conviene no olvidar los tiempos que fueron mucho más temibles que el nuestro.

lunes, 16 de marzo de 2020

LA INFANCIA EN UN CHAFLÁN

La pandemia del Coronavirus obligó a suspender las actividades culturales, entre ellas el monólogo anunciado de "La caverna del Bisonte".
 Como pequeña compensación, he aquí una parte del libro "La Estrella Fenicia" que trata sobre lo mismo que el inicio de este monólogo.


domingo, 19 de enero de 2020

LA CAVERNA DEL BISONTE, MEMORIAS HABLADAS (1)




Este mes de enero inicio un novedoso experimento. Narrar el contenido de uno mis libros en forma de monólogos, pasar de la palabra escrita a la palabra hablada. Así, el jueves 23 presento en la librería Drac Màgic: "La caverna del Bisonte"

El monólogo está basado en mi libro de memorias "La Estrella Fenicia", y narra los misterios de la infancia. El bisonte representa un recuerdo personal, pero también simboliza la prehistoria, el pasado remoto de cada uno de nosotros.

Intento presentar una reflexión en primera persona, con historias, pensamientos y algunas conclusiones que nos afectan a todos. Un monólogo lleno de sensaciones, con fondos musicales, humor, evocación y también algo de misterio. 

"La caverna del Bisonte" se estrena el jueves 23 de enero en la librería Drac Màgic (c. Jeroni Antich, 1. Tel. 971 71 27 17) a las 20 horas. Entrada 10 euros. 

En fechas posteriores, presentaré dos capítulos más de estas "memorias habladas".


sábado, 7 de diciembre de 2019

MALLORCATUR, EL MUSICAL COMPLETO

De entre los muchos proyectos frustrados, uno guarda especial cariño por "Mallorcatur". Un musical concebido en 1988, ironizando sobre el turismo y la especulación urbanística.
  Las músicas surgieron de la colaboración con Raphel Pherrer y Toni Miranda. Dando lugar a un LP presentado en 1989 y que hoy es objeto de culto.
  El libreto, cuya escritura que me costó todo un verano, no llegó a representarse nunca como tal. Hubo un segundo intento en 2004 que tampoco arrancó. Y en 2017 me decidí a sacudirme la frustración convirtiéndolo en monologo musical. Se representó unas pocas veces en medio de la indiferencia generalizada, y regresó al olvido.
  He dado con el mp3 de la maqueta de 2017, donde por primera vez se encuentran textos y canciones de una forma organizada. Está grabada de forma muy casera, solo con la guitarra eléctrica y una pedalera.
  La única grabación completa del formato.
  Mallorcatur, non olvidatur...                                 



En estas condiciones tan precarias escribí el texto de Mallorcatur. Un verano muy caluroso, en un piso de la calle de Can Salas. Escuchando los ruidos de la carnicería de abajo.

sábado, 30 de noviembre de 2019

LA MEMORIA HABLADA



Uno, que escribe en los medios desde 1970, ha acabado cansadito del mundo editorial y periodístico. Las cosas han cambiado. Y el horizonte actual deja de ser ilusionante.

 Centenares de artículos, una cincuentena de libros, decenas de colaboraciones en revistas o fascículos. Todo engullido por el remolino del "temps qui passe". ¿Qué hacer?

 Frente a la complejidad tecnológica y logística de editar tus propios publicaciones, queda un recurso antiguo: la palabra. Volver a los aedos y a la memoria hablada. Como una rebelión contra el actual "status quo". Botellas de náufrago fonéticas. Lanzadas al océano del silencio colectivo.

 Esta es la razón por la que me he decidido a colgar en internet algunas colaboraciones radiofónicas del "Garrido finale" 





 Y por otro lado, rescatar textos antiguos que me parecen especialmente salvables en una Garridoteca virtual





 Allí quedan, como esas hojas secas que arrastra el viento. Trémolos y sílabas.

 La memoria hablada.



domingo, 6 de octubre de 2019

NACE LA GARRIDOTECA

En épocas de cambio, procuras salvar lo que puedes de la quema.
He decidido rescatar escritos antiguos, la mayoría inencontrables, en formato sonoro. Darles una segunda oportunidad. Y de paso, recuperar imaginaciones y escenas del pasado.

Así nace una Garridoteca.

La estreno con una de mis escenas favoritas de un libro maldito y malogrado: la novela "Voy al Tibidabo" (1987). El duelo entre magos: el Hombre de las Palomas contra mi antiguo profesor de Matemáticas alias El Lámparas.





jueves, 13 de junio de 2019

GARRIDO FINALE



Voy recogiendo fragmentos de mis colaboraciones con IB3 Ràdio.
Atmósferas sonoras, atrapadas con rapidez y poca calidad, pero vivas.
Comentarios de conclusión. Un finale.

Todo en: https://www.ivoox.com/podcast-garrido-finale_sq_f1721582_1.html

miércoles, 8 de mayo de 2019

EL DEDO DE LA ABUELA



Eso que llamamos identidad resulta tan fragmentable como un espejo de baño. Y cuando somos conscientes de ello, es como si un vértigo sin límites nos invadiera.

  Esta misma mañana me he quedado mirando mi dedo meñique. Y, de golpe, me he dado cuenta de que era el dedo de mi abuela. La misma forma, la ligera inclinación de la uña, la caída del nudillo...

  Por un momento, he comprendido que lo que llamamos "yo" es en realidad una suma heterogénea de pedazos de antepasados. Los ojos de tu madre, la frente del abuelo, la boca de tu tía, el dedo de la abuela... Es la misma sensación que te embarga cuando contemplas al hijo de un amigo de la infancia. Y en lugar de ver un hijo, lo ves a él. Exactamente igual que cuando tú lo conociste.

  ¿Hasta qué punto somos realmente libres de la determinación del genotipo? ¿Seremos en realidad una especie de patchwork mental a base del carácter de tu padre, las manías de tu tío abuelo, las depresiones de tu bisabuela?

  Si todo fuera así, y constituyésemos un zurcido de personalidades: ¿seríamos en el fondo realmente alguien? ¿No estaremos haciéndonos muchas ilusiones cuando hablamos en primera persona? ¿Somos algo más que un cocktail genético?

  Desde ese momento, el dedo de mi abuela me apunta acusador. Y como el filósofo chino que despertó de un sueño preguntándose si era una mariposa soñando ser un hombre, o un hombre que soñó ser mariposa, uno se demanda si en realidad la abuela forma parte de ti o si tú ya formaste parte de tu abuela. 




miércoles, 1 de mayo de 2019

LAS ESTANCIAS DEL SUEÑO

Hoy en día que tanto sabemos, seguimos ignorándolo todo del sueño. En el momento de apagar la luz y cerrar los ojos, somos exactamente iguales al hombre de Altamira o el hondero balear. Tan prisioneros como ellos del mundo de los sueños.
A lo largo de la vida, vamos recorriendo algo así como las estancias del sueño. Tenemos temporadas de sueños opacos, grises, mediocres. Igual que si pasásemos por el país del sueño en vacaciones. Tan vacío y deshabitado como los apartamentos de playa en febrero.
De repente pasa algo y durante unas noches cruzamos por el país de los sueños frondosos. Nuestras noches se llenan de figuras y paisajes. De junglas de recuerdos, imágenes, todas ellas transidas de una trascendencia que se nos escapa.
Luego, una noche, llegamos a la estancia del sueño terrorífico. Que es como "el túnel de la bruja" del país de la noche. Crímenes, monstruos, miedo, situaciones horribles. ¿Qué hemos hecho para merecer ese castigo?
Los sueños llegan, nos atraviesan y se van en medio de la más total de las impunidades. Nadie nos ha enseñado a saber su lenguaje. Ni siquiera nos han acostumbrado a considerarlos algo trascedente. Y así ocurre que esa otra mitad de la vida que pasamos en el sueño la perdemos, atravesando sus estancias ciegamente.
Exiliados en un país del cual jamás sabremos el nombre.
Recorriendo bosques y llanuras que nunca encontraremos en mapa alguno.


sábado, 27 de abril de 2019

LA VERDAD DE LA TRAGAPERRAS

Fui un pésimo estudiante de Derecho. Todavía hoy no comprendo como empecé a estudiar esa carrera, justamente cuando mis ideas eran más ácratas que nunca. Los temas me parecían aburridos. Los profesores un tostón. Mis compañeros no compartían mis inquietudes.

De todos los cátedros y adjuntos que tuve, solo uno despertó mi interés y hasta mi admiración. Era adjunto de Derecho Civil. Un tío con desparpajo y algo desgarbado. Hablaba de forma atropellada y criticando a diestro y siniestro. Demoledor. "Sí señores. Lo mejor es el anarquismo", decía para mi entusiasmo. Era inaudito escuchar algo así de labios de un civilista.

Tanto fue así que me atreví a hablar con él varias veces. Y me preguntaba entrecerrando los ojos: "¿Y qué dicen mis alumnos de las clases?". Yo mentía y le decía que todos estaban muy impresionados.
Era Luis Pasqual Estevill. Un día desapareció sin dejar más rastro. Yo me dije: "Ya ha sido depurado". Y le tenía por un héroe.

Un tiempo después leí en el "Tele-Exprés" que había sufrido un accidente automovilístico. Le habían salvado un grupo de jóvenes que hacían las milicias universitarias en Castillejos. Él se deshacía en elogios y afirmaba sentirse orgulloso de aquellos militares en ciernes, como "buen joseantoniano".

Aquello me sorprendió bastante. ¿Un "joseantoniano" anarquista?

Pasaron los años y comencé a verle sentado en la exclusiva terraza del Sándor, con un abrigo de esos largos y azules. Y fumando puros. Entonces comenzó a salir su nombre en la prensa, como un controvertido juez.

Finalmente, fue procesado por corrupción. Separado de la judicatura e incluso encarcelado. Se habló de sus orígenes como pastor en un pueblo de Tarragona. De la extorsión a la que sometía a determinados acusados. De la protección de que gozaba por parte de Pujol. De su tendencia a la 
ludopatía y la buena vida. Su nombre pasó a la crónica negra.

Hace muy poco, entré en un pequeño café de la zona alta de Barcelona. Tan pequeño que apenas cabía la máquina tragaperras y la barra. Y allí estaba mi antiguo profesor. Totalmente enfrascado en las monedas, las cantinelas mecánicas, los premios y las frutas. Echaba una moneda tras otra como si en ello le fuera la vida. Llevaba todavía uno de aquellos abrigos largos de señor, pero en su camisa se apreciaban algunas manchas y un cierto porte de abandono. Ausente, envejecido.

Estuve a punto de decirle algo, pero no tenía sentido. Me produjo una infinita tristeza. Porque era el símbolo de una época en que te parecía posible cambiar las cosas con las ideas. Pero al final, sólo hay dinero, poder. 

Y tragaperras.



En las clases de Derecho Civil me dedicaba a dibujar a los profesores. Así vi a Luis Pasqual Estevill en 1969.



https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20061021/el-exjuez-estevill-ingresa-en-prision-para-cumplir-una-pena-de-9-anos-5398620

lunes, 22 de abril de 2019

EL HOMBRE-ÁGUILA

De niño siempre buscas padres alternativos. Te los imaginas en lugar de los propios. Los magnificas. Recuerdo que cuando tenía seis o siete años, mi padre nos llevaba los veranos a Martinet de Cerdanya, junto al río Segre. Me gustaba jugar por los prados llenos de boñigas de vacas. Caminar de noche por la carretera. Aspirar la humedad del río. Pero sobre todo me fascinaba el dueño del Hostal Martinet.

Era un hombre-águila. De facciones casi romanas. Con unas manotas grandes y un vozarrón de trueno. Me parecía magnífico como padre. Era fuerte y decidido. Casi envidiaba a su hijo, que tenía mi misma edad. Mi padre me parecía demasiado urbano, con pinta de profesor. Aquel hombre-águila parecía salido del lejano Oeste.

Mi padre hacía tertulia con él. Y recuerdo que señalando a su hijo, que correteaba por la carretera, le explicó. "Ayer le pregunté qué quería ser de mayor. Y me dijo: Coño, lo que tú". Y así sería.
Aquella paternidad platónica se esfumó un poco el día en que le vi propinar una sonora bofetada a su hijo, que salió corriendo entre lágrimas. Ser un héroe del Oeste tenía también sus cosas.

Todo quedó embotellado en los perfumes del recuerdo. Hasta que ya con treinta años regresé a Martinet. El hijo del hombre-águila era entonces un restaurador muy cotizado, ejerció incluso de alcalde. Había montado otro establecimiento, mucho más elegante, al lado del río. El hotel Boix. Era un hombre afable, meticuloso y de maneras suaves. Su mujer se mostraba simpática y comunicativa. Hablábamos de perros y de París, como lo hacía mi padre.

Y en la recepción, silencioso, enfundado ahora en un traje elegante, ¡estaba el hombre-águila ya muy mayor! No decía nada. Solo miraba a su alrededor con ojos de jefe indio. Fue una imagen que me emocionó.

Aquel hotel fue durante unos años mi ideal de felicidad. Me escapaba siempre que podía. Y me parecía estar ahí fuera del tiempo. Escuchando el río. Protegido por aquella especie de castillo intemporal.

Luego todo cambió. El hombre-águila debió morir. El matrimonio compró y montó el exclusivo hotel de la Torre del Remei en Bolvir, que parecía salido de un cuento de hadas. Ya era otra historia. Y perdí el contacto.

Buscando documentación sobre la Cerdanya, acabo de leer que la dueña del hotel murió hace cinco años. Y que el restaurador ha venido el castillete de Bolvir a otro cocinero famoso.
Se han cerrado todos los lazos. Y queda la historia como una de esas frutas que se colocan dentro de una botella de licor. Secas, pero en cierto modo vivas todavía.

Con el sonido del río, el suelo de madera del hostal, y la mirada del hombre-águila como el padre que los niños tímidos querrían tener. 



El río Segre desde la ventana del hostal Martinet en 1981. 
Un año después, una crecida del río se llevó el puente, inundando parte del pueblo.