domingo, 1 de septiembre de 2013

VUELVEN LAS NOCHES DE BELLVER



Este mes de septiembre vuelven las visitas nocturnas al castillo de Bellver. "Les veus de Bellver" es un espectáculo que combina los escenarios nocturnos (la terraza, los pasillos y salas sombrías) con la historia viva contada por los personajes que encarna Rodo Gener. En esta edición, el evento se enriquece con la presencia de Arantxa Andreu, que cantará para "despertar" las presencias del castillo.

También es una novedad la participación del guitarrista Pep Toni Brotons, quien junto a Mariona Forteza llenan de música y sentimiento los diversos pasajes de la visita.

La iluminación creativa de Dominic Hull y Miquel Marquès da presencia al edificio. Adrià Ferrà completa el equipo de regiduría y producción.

El que esto firma conduce el grupo de visitantes a través de las diferentes partes del espectáculo.

"Les veus de Bellver" es una producción de Abril Cultura, con la colaboración del Ajuntament de Palma.

Los días previstos para las visitas son el 6, 13 y 20 de septiembre. Las reservas se realizan a través del teléfono 971 73 50  65 o el mail castelldebellver@palma.es

miércoles, 28 de agosto de 2013

CONCIERTO EN LLUC



 

Este sábado día 31 de agosto, en la plaza Bisbe Campins del monasterio de Lluc: "Les veus de la nit". Un repertorio de canciones de Mariona Forteza, y textos del libro "Llànties de foc" de Joan Mascaró.

El acto se enmarca en el ciclo "Les nits de Lluc".

Paisaje, música y palabra.

martes, 27 de agosto de 2013

CAMISETA VIEJA



El ser humano gusta de lo habitual. Eso se traduce en muchas actitudes defensoras de las tradiciones y la rutina. Pero también tiene su equivalente en ciertas querencias más cotidianas.
El verano, por ejemplo, es el mejor momento para reencontrarse con la ropa vieja. Infeliz aquel que cambia constantemente de indumentaria y que se deshace de cuanto ha modelado el tiempo. Los meses fríos del invierno tal vez lo justifiquen. Pero el verano, con su informalidad y desenvoltura, es el reino de la camiseta vieja.
Cuando cambia la estación, lo primero que hago es repasar mi batería de camisetas viejas. Las hay francamente vintage. Propias del menester de ir a la playa o hacer la siesta al aire libre. Escojo cuidadosamente una y siento esa sensación tan especial de amoldarte a algo muy estrechamente.
Las prendas nuevas tienen apresto, huelen muy bien, realzan la cara y la figura. Pero hasta que se convierten en tu segunda piel transcurre un tiempo. Durante el cual justamente pierden tanta apariencia y compostura. En cambio, una camiseta vieja te abraza cariñosamente. Se deposita sobre tu espalda como esa mano afectuosa de un amigo. Se mueve ventilando tus alerones. Su color tiene aguas causadas por el tiempo.

De forma inconsciente, despierta en ti recuerdos y sensaciones del pasado. Hace que surjan imágenes de otros veranos, de otras noches y otras playas. Forma una entidad poética a pesar de algún agujero o "siete". Totalmente disculpable, teniendo en cuenta que es agosto.
Los objetos tienen su corazoncito. Y conservando esas camisetas holgadas, descoloridas, pasadas de moda, también expresamos una cierta reconciliación con nuestro pasado.

domingo, 25 de agosto de 2013

LA VIDA SECRETA DE LAS ESTATUAS



Pocas cosas nos hacen comprender rápida y gráficamente la esencia del tiempo. Gran parte del mundo que te envuelve cambia contigo. Produce la ilusión de que sigues en el mismo lugar que hace años. Pero hay ciertos elementos que, con su inmovilidad, te señalan los límites de la existencia. Los ciclos. Lo que empieza y lo que acaba.

Como las estatuas.

Este busto representa a un príncipe de la época julio-claudia. Fue hallado en el teatro de Tarraco. Y constituye desde hace muchos años una de las piezas señaladas del fondo de escultura romana del Museu Arqueològic nacional de Tarragona (http://www.mnat.cat/).

Lo visité de pequeño, a las nueve o diez años. Con la máquina colgando al cuello. Y posé de esta manera por imperativo de mi padre. Al menos lo deduzco por mi expresión. Cincuenta años después, he vuelto de nuevo. Ahora con otra pinta y sin máquina, sólo con el móvil.

Cuántas cosas han cambiado. Pero, en un contraste absoluto con la fugacidad de lo orgánico, la estatua sigue igual.

Sumida en su vida secreta.

martes, 6 de agosto de 2013

REENCUENTRO CON EL PASADO EN SON REAL




En el verano de 1962, pasé unos días de vacaciones con mis padres en la residencia que el ministerio franquista de Educación y Descanso tenía en Can Picafort. Supongo que mi padre no calculó que, siendo regentada por un falangista, hacían cantar el Cara al Sol con el brazo en alto antes de cada comida. De manera que buscó modos de salir de allí para conocer nuevos lugares.

 Recuerdo a don Llorenç Vanrell, párroco entonces de Can Picafort, sentado a la fresca con la sotana entreabierta. El nos llevó a la finca de Son Real, y en "es figueral" nos invitaba a coger higos: "Cojan coja, yo les dispenso". Desde allí caminamos hasta la excavación.

 Tenía doce años y quedé fascinado por aquellas piedras numeradas, las tumbas abiertas, los esqueletos a punto de ser metidos en cajas para su examen. Probablemente, aquella imagen - junto con los paseos por Empúries - marcó en mí una querencia por el pasado.

 Mantuve durante muchos años en la memoria aquel rincón arqueológico, y en 1980, cuatro años después de instalarme a Mallorca, lo volví a visitar. Me sorprendió que nade hubiera cambiado. todo estaba como lo recordaba. Escribí un reportaje para el "Dominical DM": "Son Real, una ciudad de los muertos junto al mar".

  Desde entonces, Son Real se convirtió en un paradigma de paisaje analógico. Un enclave lleno de belleza y de magia, abandonado a su suerte. Tuve la oportunidad de visitar las diferentes excavaciones que lo han ido recuperando y consolidando, gracias sobre todo a Jordi Hernández y Margalida Munar. Este mismo verano apareció un nuevo esqueleto, atado hasta conseguir una forzada postura. Su tumba seguía intacta, sin ningún ajuar.

 Son Real es un paisaje que habla del hombre antiguo. Y que, a dos pasos de las concentraciones turísticas, nos devuelve la poesía y el misterio del pasado.

 Los pasados días 2, 3 y 4 de agosto, tuvimos la suerte excepcional de cumplir uno de los sueños que me perseguían desde hace años. Darle voz a la necrópolis y a sus desconocidos moradores. A través de la lectura de parte del poema de La Ilíada, contemporáneo de la fase más antigua de las tumbas. Con actores como Xim Vidal, Enric García o Dominic Hull. La música de Arantxa Andreu, Mariona Forteza y Mané Capilla. Las iluminaciones de Miquel Marqués y Adri Ferrà.

 Fue muy emocionante. Escuchar las palabras de Aquiles reclamando un túmulo funerario frente al mar, para que los hombres del futuro le recuerden y su gloria no muera nunca. Allí, en la noche sonrealiana.

 Pero lo mejor fue cuando, acabado el espectáculo, la gente se acercaba a las ruinas. Iluminadas de una forma nunca vista. Y se paseaban sorprendidos y emocionados.

Como un reencuentro del presente y del pasado.


martes, 30 de julio de 2013

NOCHE EN SON REAL




De noche cerrada, el cielo sobre la necrópolis de Son Real se despliega como un entachonado de estrellas. La Vía Láctea, el camino de las almas, atraviesa el firmamento encima mismo de las tumbas en forma de torre, de naveta. La piedra se mimetiza con la tierra y el mar. Todo parece un escenario diseñado para el viaje hacia lo Alto. El vuelo de las almas.

Puedes vivirlo en directo los días 2, 3 y 4 de agosto. "Els guerrers del passat tornen a Son Real". 
Con: Xim Vidal, Enric García, Arantxa Andreu, Mariona Forteza, Mané Capilla. Dirección técnica: Dominic Hull. Iluminación: Miquel Marqués y Adrià Ferrà. Una producción de Abril Cultura.
Reservas: carlosgarridoescenic@gmail.com

miércoles, 10 de julio de 2013

LAS VOCES DEL PASADO, EN SON REAL



La necrópolis de Son Real es uno de los monumentos más fascinantes de la prehistoria de Mallorca. Situada cerca de Can Picafort, a la orilla misma del mar, albergó a una élite gobernantes desde el siglo VII aC hasta cerca de la romanización.

Los primeros en ser enterrados fueron guerreros. Caudillos que se hicieron sepultar con armas y animales. Esa estirpe perdida de fundadores, de los que apenas sabemos nada, dieron sentido a los diferentes centros funerarios que se encuentran en este lugar.

El espectáculo "Els guerrers del passat tornen a Son Real" pretende dar sentido a las tumbas monumentales apelando a la ideología que les dio origen: las creencias en el más allá y la mentalidad de los guerreros.

Para eso, se leen textos de la Ilíada, cercana en el tiempo a la fase más antigua de la necrópolis. Como si las palabras de Homero despertaran las sombras y la presencias del antiguo cementerio.

Una oportunidad única de sentir y conocer el pasado.

viernes, 5 de julio de 2013

DE FIGURANTE EN EL ÚLTIMO VIDEOCLIP DE L.A.

Recuerdo de una tarde curiosa en Cas Concós, escuchando "Rebel" una y otra vez....

domingo, 30 de junio de 2013

PREGUNTAS SOBRE "SUGAR MAN"



Una de las cuestiones más candentes de este momento histórico es la relación entre el triunfo y la fama. Nuestra cultura del consumo equipara tramposamente ambos conceptos. Una persona que triunfa es aquella que adquiere popularidad, es conocida y valorada por los medios, y se convierte en un icono de masas. Quien no es famoso no ha triunfado.

He aquí una buena reflexión para esa película que tan buena fortuna ha tenido en crítica y carteleras: “Searching for Sugar Man”. Un documental que sigue los pasos de un cantante eclipsado, Sixto Rodríguez, hasta rescatarlo del olvido y hacer de él un símbolo. Y probablemente un buen negocio.
Cualquier persona aficionada a la música de los 60-70 se habrá interesado por la película, obra del sueco Malik Bendjelloul. Sus imágenes son potentes, la historia absorbe desde el primer momento. Y pretende ser una parábola de los vaivenes del éxito.

Sorprende, sin embargo, que tanta gente haya comulgado con esta cinta sin hacerse demasiadas preguntas. Y sobre todo sin acusar ciertas zonas oscuras que convierten el documental en objeto de ciertas sospechas. En la historia se produce un momento crucial, cuando el dueño de la discográfica que presuntamente se lucró con los discos que el cantante vendió en Suráfrica hace un mutis inexplicable. Allí la película renuncia a profundizar sobre las sombras de la industria discográfica. El tema queda soslayado, cuando constituye la auténtica raíz de la historia. ¿Por qué?

El climax aparece cuando descubren que Rodríguez no se suicidó en el escenario, sino que sigue vivo. En ese momento, todos se han preguntado sobre su carácter, su forma de hacer música, su personaje. Y, sin embargo, Rodríguez aparece esquinado. Juega un papel más de personaje de ficción que de un documental. Sus testimonios resultan escasos, pretenden alimentar más el mito que la realidad.

El acento se pone en la escena de la vuelta de Rodríguez a los escenarios de Suráfrica, que adquiere los caracteres de una especie de “Pretty Woman” musical. Frente a la cantidad de preguntas que un observador se puede hacer - ¿sigue cantando bien? ¿qué siente? ¿por qué si era un ídolo del anti-apartheid todos los espectadores son blancos? - el film se desliza hacia lo sentimental. Una sobredosis de emotividad muy comercial, sin apenas datos relevantes. Rodríguez vuelve a la fama, al triunfo. Una vez más, la popularidad actúa como un elemento redentor. Ahí reside el núcleo de todo el discurso.

 Se da por hecho que Rodríguez era “tan bueno como Dylan” en su tiempo. Pero si bien tiene dos buenas canciones, con una voz y aspecto que recuerdan a José Feliciano, nadie demuestra fehacientemente que sea tan bueno como se predica. Y mucho menos comparado a una figura como Dylan.

Se asegura que renuncia al dinero, pero sabemos muy poco de su vida privada. Se nos presenta como un rebelde que vive una vida sencilla, renunciando a los oropeles. Pero tras la película parece claro que ha vuelto a los escenarios. A pesar de vivir en una especie de chabola con chimenea, tiene Facebook desde 2008. ¿Es o no un personaje místico? Para ser un documental sobre Rodríguez, apenas sacamos nada en claro sobre él.

Todos sabemos de gente que ha triunfado en la vida, que hacen aquello en lo que realmente creen, y no son famosos. Y por desgracia también a muchos famosos que no han triunfado en absoluto. Sino que son meros esperpentos al dictado de las audiencias y el mercado.

Bajo su barniz de fábula de músico injustamente olvidado al que se hace justicia, la búsqueda de Sugar Man también muestra los signos de ser en el fondo una muy buena operación de márketing. La fama gracias al recurso del olvido.

domingo, 16 de junio de 2013

EL DESTINO COMO INSECTO





Nada más revelador que lo intrascendente. No en vano, los antiguos siempre buscaban parábolas y enseñanzas en las cosas más sencillas. Llegando a Palma por la carretera vieja de Sineu, a la altura de S’Hostalot, me percaté de un detalle. Una diminuta mariquita, de esas que ahora populan por los campos, se había instalado en el parabrisas.

 La velocidad del coche no alteraba su gesto imperturbable. Se inclinaba ligeramente hacia adelante, para resistir el viento. Y levantaba más la patas traseras que las delanteras. Mientras, su divertido caparazón rojo con motas negras, parecía estremecerse. Como si estuviese disfrutando de la experiencia.

 A todos nos resultan simpáticos estos insectos. Tienen una forma tan de cuento infantil, que es imposible no pensar en que traen buena suerte. Y que son acompañadores favorables de nuestros jardines y huertos.

A medida que avanzaba, sentía una cierta responsabilidad hacia la marquita. ¿Hacia dónde la estaba conduciendo? ¿Tendría un hogar, familia e hijitos a los que dejaba atrás para siempre? ¿Qué le esperaba en ese nuevo destino al que mi coche le estaba llevando de forma irremediable?

Suponía un cierto peso moral pensar que aquel pequeño ser vivo salía de algún campo, y que yo le iba a depositar en pleno centro. Un lugar lleno de peligros de aplastamiento. Ingrato, sucio. Tal vez sin medios de supervivencia. De manera que estuve un buen rato deliberando conmigo mismo. Mientras veía a la mariquita haciendo surf de viento en el cristal.

Finalmente, decidí pararme antes de entrar en la ciudad, y dejarla en algún sitio más grato para ella. Al fin y al cabo, no era tan complicado y me quitaba un peso moral de encima.

Entonces, mientras todavía marchaba, la mariquita abrió sus elitros y salió volando por sí misma.

 Un pequeño suceso. Una gran analogía. Pensaba en cuál sería el destino de ese insecto. Quizás cayera sobre el asfalto y fuera automáticamente chafado. Tal vez pudiera colarse en un corral y vivir feliz su vida de mariquita. Quizás se extraviara, se ahogara en un charco. Vete a saber. Y todo dependía de algo tan imprevisible como el instante en que decidió volar. La vida, la muerte, la felicidad o la enfermedad y la desgracia.

 Así es también nuestro destino. Una vida agradecida o terrible puede decidirse en un segundo imposible, que ni siquiera depende de nosotros.