domingo, 8 de enero de 2017

CALENDARIO DE PROYECTOS PARA 2017





  Cada año comienza con sus propósitos. Proyectos que luego han de fructificar a lo largo de los meses. 

  Para este 2017, varios trabajos importantes. Nada más comenzar, el 31 de enero, se estrena la versión teatral de TE LO CONTARÉ EN UN VIAJE. Un trabajo a cargo del actor Ferran Terraza y el director Alain Chipot para poner en escena el contenido de este libro, que data de 2002. Un proceso que ha sido largo y trabajoso, pero que comenzará a rodar este año primero por el Teatre Gaudí de Barcelona y más tarde por Valencia y Mallorca.

  De mucho menos calado, pero sentimentalmente intenso, es el rescate de MALLORCATUR. Después de tantos formatos dramáticos, un poco de humor. Una historia musical del turismo en Mallorca. Aunque sea de los años 80, concebido conjuntamente con Raphel Pherrer y redondeado musicalmente por Antoni Miranda, sigue en vigor. En este caso, arranca con un formato mínimo de "concierto de autor". Se estrena en la sala La Violeta de Gràcia, Barcelona. Los talaiots, Jaume I, los piratas, George Sand, el Archiduque, en clave de comedia musical. Aunque en este caso la escenografía, los coros, la orquesta, los bailarines, sean.... invisibles.

  El tercer proyecto también lleva años en la recámara. Se trata de recrear el MUNDO TALAYÓTICO. Una cultura única de Mallorca que desapareció a partir del 123 aC con la conquista romana. Y que da materia para reflexionar sobre los cambios históricos, algunos no tan remotos. Cuenta con figuras de la talla de Rodo Gener y Xavi Núñez, con música de Mariona Forteza. Y el lugar del estreno será espectacular. Aunque por ahora no se puede decir nada más.

  Y por último, también está en cartera la renovación de nuestro habitual formato de excursión teatralizada a CABRERA. En esta ocasión, dejamos el "Perduts a Cabrera" para presentar una historia nueva. De la mano de dos personajes encarnados por Rodo Gener y Salvador Oliva.

Más detalles, a su debido tiempo...

lunes, 19 de diciembre de 2016

Te lo contaré en un viaje. Estreno en enero.



viernes, 2 de diciembre de 2016

LA VOZ QUE REGÍA LAS MAREJADAS




 Uno, humildemente, tiene sus manías. Entre ellas se encuentra el gusto por los viajes marítimos. Cuando vives en una isla y viajas en barco acabas por juntar más horas de travesía que un marino de primera. Y el mundo del mar se convierte en tu cotidianidad.

  Ahora es fácil prever el tiempo marítimo. Hay numerosas páginas web, servicios con mapas, modelos y predicciones a largo término. Pero durante muchos años, sólo contabas con los partes del servicio meteorológico. Llamabas a un teléfono, y escuchabas una cinta donde se desgranaban las diferentes áreas y sus previsiones: "Baleares, Este fuerza 3 A 4: marejadilla a marejada; Cabrera, Sudeste fuerza 4 a 5, fuerte marejada con mar de fondo del Este; León, Norte fuerza 8: mar gruesa..."

  Recuerdo perfectamente el ensalmo de aquellos diagnósticos, dictados por una voz recia y firme de mujer. Cuántas veces, devorado por la duda de si convenía o no embarcar, escuchaba aquella grabación una y otra vez. Como si se tratase de una amiga que te iba dando consejos sobre lo que te podía esperar más allá de Sa Dragonera.

   Era como un oráculo omnisciente, capaz de adivinar el mar que habría en el Estrecho, Alborán, Cerdeña... Como una invitación al viaje sin salir de casa. Aquel parte leído, con todas sus limitaciones, representaba una auténtica obra de arte porque estimulaba sobre todo tu imaginación. Y cuando te decidías a viajar y el tiempo era bueno, te decías con satisfacción: "La voz del parte nunca se equivoca".

  Después de tantos años y tantos partes, el lector puede comprender la emoción que sentí al conocer un día sin esperarlo a la dueña de aquella voz. Cuando me presentaron a María Victoria y la escuché hablar, fue como un viaje remoto a todos mis recuerdos. Todas mis travesías del pasado.

  La voz que regía las marejadas.

sábado, 12 de noviembre de 2016

ABUELOS




No conocí a mis dos abuelos varones. El paterno era de derechas y vivió siempre lejos de mi familia. El segundo tenía convicciones republicanas, y falleció de enfermedad al poco de comenzar la guerra civil. Para mí, su generación ha sido siempre casi una entelequia. Algo que me llegó a través de libros, relatos, historias. Pero sin un contenido vivencial lo suficientemente fuerte como para sentir su presencia. Unos rostros, unas viejas fotografías.

   Las imágenes de estos días, que nos enseñan las fosas abiertas de Porreres, me han hecho pensar mucho en ellos. Al igual que en mi caso familiar, la guerra civil no deja de ser en la actualidad una referencia historicista o literaria. Algo que está en el plano del pasado y la abstracción.

  Hasta que, de repente, aparecen esos cráneos boquiabiertos, esos huesos teñidos por las balas, esas osamentas descoyuntadas. Tan explícitas, tan directas. Y lo que era una referencia histórica se convierte en algo dolorosamente vivo. En personas, gestos, pequeños objetos cotidianos como un cepillo de dientes. Un brazo extendido. Un alambre. Presencias.

  La guerra del 36 abrió una gran fosa en la memoria de Mallorca. El tiempo se ha ido depositando encima, como la tierra que cubre los osarios. Quedaba el recuerdo, el sufrimiento heredado familiarmente, las preguntas, los odios enquistados. Pero eran efectos indirectos. Ondas que llegaban de un pasado cada vez más lejano.

  Las fotos de las fosas nos devuelven a los momentos exactos del drama. Nos colocan frente a la presencia viva de sus protagonistas. Aunque no sepamos su identidad, de repente los sentimos próximos. Podemos compartir la angustia y el dolor que exhalan. Como si viésemos sus rostros, las miradas. Los vestidos antiguos. Sus voces que vienen del pasado y nos hablan.

  Es como si todos aquellos hombres y mujeres perdidos en la cuneta del tiempo se hubieran convertido en tus abuelos.




Mi abuelo materno, Carlos Juan Torres Vilar.


sábado, 24 de septiembre de 2016

CAFÉS PERDIDOS DE PALMA



                                         (Fotografía del blog Fotos Antiguas de Mallorca)


 Los cafés nos parecen eternos, imperecederos. Como si siempre hubiesen estado allí sin inmutarse. Engañosa sensación, porque los cafés también nacen, crecen y se esfuman como tantos otros negocios. Con la particularidad de que después de estar en boca de todos durante un tiempo, se diluyen en la nada absoluta. Sólo perviven en la memoria de la que gente que los conoció. No quedan ni en la historia ni en la toponimia.

   La zona del Born tuvo cafés espléndidos, algunos de los cuales todavía hemos llegado a conocer. No es el caso por ejemplo de la Granja Reus, situada donde hoy se levanta el edificio de unos grandes almacenes. Un local de mucha solera y numerosas tertulias, de la época en que las granjas eran territorio de comuniones y tertulias con chocolate y ensaimada. Se fundó en 1935 y fabricaba como es debido horchatas, helados y "llet preparada".

  Si la Granja Reus, que cerró en los 60, más o menos ha perdurado en el recuerdo, otros locales no han tenido tanta suerte. ¿Quién se acuerda hoy del Antonio? Su espectacular terraza, situada a la altura de Born con Sant Feliu, era un centro de atracción para todos los públicos. En las cercanías funcionaron otros cafés de los que sólo he conocido por referencias: el Pullman, el Baleares que estaba decorado todo con madera como un tren, el café Born.

   El que sí recuerdo con añoranza era el Café Miami. Pertenecía a esa clase de los cafés a la vienesa, con un gran salón, atmósfera decadente, camareros de etiqueta y una terraza abierta al Born. En algún libro viejo todavía he encontrado el ticket de una consumición del Miami, como esas flores secas que se guardan entre las hojas. Su inmediatez al cine Born lo convirtió en uno de los centros sociales de la ciudad. Más tarde ambos cerraron y se convirtieron en el comercio que hoy ocupa el edificio de Gaspar Bennàssar.

  En el Carrer Constitució se hallaba el Café Formentor. Un lugar literario donde los hubiera. Acogedor y entrañable, recuerdo haber visto allí a un Robert Graves ya muy mayor, con su cesto, el sombrero de ala larga y una mirada ausente que parecía atravesar los objetos. Era punto de reunión de artistas y escritores. Hoy el local se ha convertido en otro comercio.

 De otros lugares sólo he escuchado hablar. Como el famoso Riskal, en la Plaça de la Reina, el Alhambra, el Mundial, el café cantante Triana en el Carrer Brondo...

 Es curioso como cafés de tanta popularidad, que jugaron un papel decisivo en la vida de tantas personas, se puedan evaporar en el recuerdo sin dejar apenas rastro.

domingo, 18 de septiembre de 2016

PIEDRAS DE COMPAÑÍA




El hombre moderno comete el error de creer que la piedra es materia muerta. Inerte, muda, insensible. No tiene la menor consideración hacia ella. En el mundo antiguo no fue así. La piedra, desde los remotos antepasados de la Prehistoria, fue un gran compañero del hombre. No sólo desde el punto de vista material, sino también espiritual. Al fin y al cabo, nuestras valiosas piezas de joyería no son sino una reminiscencia de esas remotas creencias. La piedra 
fetiche, actuante, viva.

  Desde el día en que descubrí esa verdad, cada día aparece con mayor claridad ante mis ojos. Las piedras sienten, hablan a su manera, viven y también mueren. Aunque con ciclos y lenguajes muy distintos a los nuestros.
  Un caso claro son las que podríamos llamar "piedras de compañía". Son aquellas con las que te topas durante una excursión, un paseo. Una piedra pequeña te llama la atención. Y si te inclinas para cogerla, estás perdido. Desde ese momento, la piedra entra a formar parte de tu destino.
  Puede ocurrir que no te des cuenta. Y la rechaces. Si es así, en el momento en que la piedra vuelva a caer al suelo, y se pierda entre las otras, emitirá un pequeño lamento. Se quejará con amargura de que no hayas querido compartir con ella tu vida. Y arrastrarás en tu karma la melancolía de las piedras perdidas que no quisiste acoger.
  Pero si la aceptas, si la guardas en tu bolsillo, la piedra forma parte a partir de ese momento de tu vida. Te acompaña en los momentos buenos y en los malos. Se deja acariciar mientras haces tiempo, esperas, y sientes su presencia en el bolsillo. Junto al llavero, el móvil y las cosas importantes.
  Una vez la piedra se ha convertido en piedra de compañía, siempre te será fiel. La llevarás durante una época contigo, y luego la dejarás en un estante o lugar de privilegio. Recordando las aventuras compartidas. Y si por un triste azar la pierdes, lo lamentarás para siempre. Recordarás tu piedrecita extraviada, que tal vez llore en algún solitario despeñadero. Sin posibilidad alguna de reencuentro.
  Porque es verdad: las piedras tienen su corazoncito.

lunes, 12 de septiembre de 2016

ADIÓS AL NURA NOVA




El cierre de la línea del NURA NOVA entre Alcúdia y Ciutadella es una mala noticia. A bordo del buque de Iscomar hemos cruzado muchas veces el canal. Sorteando olas temibles. Admirando la costa con su paso lento. Centenares de personas han ido y vuelto en él a las fiestas de Sant Joan. Y se ha convertido en un símbolo de Menorca y del Canal.

Los que amamos la navegación en barco tradicional añoraremos ese buque amarillo. Marinero y lento, como debe ser. Nada que ver con esos rápidos mareantes con los que intentan sustituirlo. Su silueta en el horizonte era una especie de metáfora del tiempo inmóvil.
  
La echaremos de menos.

lunes, 5 de septiembre de 2016

SUEÑOS Y LUGARES

 Las historias de amor también te unen con los lugares. A veces, piensas si tu vida no es en realidad una colección de lugares precisos. De topografías. Y en cada uno de esos lugares dejas una parte de ti mismo. De forma que, cada vez que te reencuentras con ellos, te producen una emoción intensa y muy difícil de explicar.

   Me considero muy afortunado. He podido realizar el sueño de rendir homenaje a lugares que marcaron mi vida. De niño, las ruinas de Empúries despertaron mi interés por el mundo antiguo. Pocos años después, Son Real se apareció a mis ojos como un paisaje trascendente. Recuerdo la colina de Ullastret como un reservorio de misterios. Y ya adulto, el castillo de Bellver me proporcionó momentos muy intensos, lo mismo que Cabrera. Isla y magia en estado puro. O el Galatzó, con la sombra del Comte Mal.
  
A todos esos lugares estaba muy agradecido. Y ha querido el destino que haya podido devolverles el gran favor que me hicieron con una pequeña ceremonia: una escenificación, un acto de afecto y de conocimiento. En todos ellos he podido cumplir ese sueño.

  No envidio a los ricos ni a los poderosos. Porque el paisaje y su trascendencia es la mayor riqueza que puedes encontrar.
   
  Y cuando lo tratas con amor, amor te devuelve.




Representando "El somni d'Esculapi" en las ruinas de Empúries (Foto: Marta Saez).

martes, 30 de agosto de 2016

METACRONOS EN EMPÚRIES



El metacronos, ese espacio del tiempo donde pasado y futuro parecen intercomunicarse.

Después de todo un año de preparativos, representar "El somni d'Esculapi" en la explanada de los templos de la ciudad griega de Empúries ha significado cumplir con un sueño de muchos años. Una noche mágica.

Para recordarlo, me hice una foto en el mismo lugar que mi padre me retrató a los tres años. Y sin saberlo, ¡escogí el mismo escalón y casi la misma piedra!

Metacronos.

lunes, 4 de julio de 2016

"EL SUEÑO DE ESCULAPIO", EL 27 DE AGOSTO EN EMPÚRIES







La cultura occidental se ha olvidado de Asclepios o Esculapio. El dios griego representa el estadio precientífico de la Medicina. Pero también una figura protocrística, que se compadece de los que sufren y ayuda a una humanidad doliente. Y al mismo tiempo, es un precedente del psicoanálisis, porque cura a través del sueño.



"El sueño de Esculapio" es un espectáculo que supone una aproximación al rito incubado y los ritos de Esculapio.



Este verano, el 27 de agosto, se representa en las ruinas de la ciudad griega de Empúries. Con Xavi Núñez y Mariona Forteza.