viernes, 15 de agosto de 2008

BOB MARLEY EN IBIZA





Está en uno de los estantes de mi biblioteca. Enmarcado. A primera vista no tiene ningún valor. Un adhesivo de tela con la carátula: "Music Ibiza'78. Press". Abajo y a mano la fecha del 6th July. Y una firma ilegible. Es una pieza de coleccionismo sentimental. El recuerdo de un concierto memorable.
En 1978 yo era un tipo delgado, melenudo, hippioso e inquieto. Sólo llevaba dos años en el "Diario de Mallorca" cuando me ofrecieron trasladarme a Ibiza para abrir una delegación del periódico. No lo dudé. Mi sueño era vivir en las Pitiusas, y no podía desperdiciar aquella ocasión.
De manera que en febrero de aquel año me trasladé a la isla. Y comencé a trabajar en un extraño local situado en la antigua calle Olózaga. Que antes había sido una tienda de ropa. Por aquella improvisada redacción pasaba todo tipo de gente. Muchos eran famosos y lo parecían. Otros lo eran y no lo parecían. La mayoría lo parecían pero no lo eran. De manera que resultaba difícil adivinar cuándo te hablaban en serio y cuándo te estaban engatusando.
Eso es lo que pensé el día en que dos jóvenes británicos muy correctos cruzaron la puerta. Se llamaban Roger y Barry. El primero afirmó ser promotor de conciertos, pariente de la Reina de Inglaterra, y actor en una película de Polanski. Barry (que no tenía ni un solo diente) contaba historias increíbles sobre P.J. Proby, los Beatles, Jimi Hendrix. Querían montar una serie de conciertos en Ibiza. Yo les miré fijamente. "Vale".
Pero resultó ser verdad.
Yo estaba en un momento absolutamente pinkfloydiano. Por las terrazas sonaba "Baker Street" de Gerry Rafferty. En mi vida había oído hablar de Bob Marley. De manera que cuando me anunciaron ese concierto como algo sensacional, puse cara de póker. En las tiendas españolas no podías encontrar ni un disco de Marley. Me dejaron un single: "Is this love". Y he de confesar que me impactó.
Mi mayor contribución en el Music Ibiza'78 consistió en ayudarles a montar una rueda de prensa con Bob Marley. El lugar era una discoteca de Sant Antoni, y la hora muy intempestiva: las cuatro de la tarde. Hacía mucho calor y recuerdo que vinieron bastantes periodistas, sobre todo extranjeros. Fue un éxito salvo por un pequeño detalle: Marley no se presentó. Los periodistas, molestos, se fueron mascullando maldiciones. En realidad, el rey del Reggae estaba hablando a esa hora con Carlos Tena y Angel Casas, "más colgado que un fuet" según palabras textuales de ese último.
El concierto se realizó en la extinta plaza de Toros. Con un gran escenario con el león de Abisinia. Marley, que llevaba un sombrerito de paja chino y ya enfermo, estaba acompañado por una corte de mujeres. Los Wailers parecían ruidosos y pendencieros. Todos se fumaban unos asombrosos porros de "ganja" en el back-stage.
Parece mentira pero el aforo no se llenó. La mayoría de los asistentes eran extranjeros. Recuerdo a Marley con su Gibson Les Paul, abriendo los brazos. Sonaba bien y la gente disfrutó del concierto. Pero nadie tenía conciencia de que fuese un momento histórico. De hecho nunca me puse la camiseta con su estampa grabada, hasta que mi hija me la secuestró y seguramente la vendió por un buen pellizco.
Los otros conciertos del Music Ibiza'78 no tuvieron tanta repercusión: Thin Lizzy y Suzi Quatro. Y todo quedó en los anales como una de esas excentricidades de la historia. Un lujo del que eres consciente mucho después.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, ¿podrías comentarme algo, ó si tienes alguna foto, recorte, o algo así del concierto de THIN LIZZY en Ibiza?

Muchas Gracias.

Félix.

felixinrf@yahoo.es